Cronograma de la convocatoria de ayudas a hiperautomatización en Asturias con las fases de preparación de un proyecto
Estrategia IA

Ayudas a la hiperautomatización en Asturias 2026: cómo preparar un proyecto que merezca la subvención

Sekuens abre 4 M€ para proyectos de hiperautomatización en Asturias hasta el 13 de julio de 2026. Qué financia y cómo preparar un proyecto que lo merezca.

MJ
Manuel Jesús Gómez SánchezCTO de Lin-ia
3 de junio de 202615 min de lectura

Hay dinero público en Asturias para automatizar procesos con inteligencia artificial y robótica. No es una promesa de campaña ni un anuncio para dentro de dos años: la convocatoria está abierta ahora mismo y se cierra el 13 de julio.

La parte incómoda es la segunda mitad de la frase. Esa ayuda no se pide con una idea. Se pide con un proyecto: un proceso concreto, un presupuesto defendible, socios reales y un plan de ejecución plurianual. La diferencia entre una cosa y la otra es exactamente la diferencia entre una solicitud que se evalúa y una que se descarta.

Este artículo tiene dos partes. La primera es informativa: qué es la convocatoria, quién puede optar y qué financia, con los datos tal y como aparecen en la documentación oficial. La segunda es la que de verdad aporta valor y casi nadie cuenta: cómo se prepara un proyecto de automatización que aguante una evaluación competitiva y, más importante todavía, que aguante los dos años siguientes.

Qué es la convocatoria de hiperautomatización

La Agencia Sekuens —la agencia de ciencia, competitividad empresarial e innovación del Principado de Asturias— ha lanzado la convocatoria 2026 de ayudas a proyectos de I+D+i que implementen soluciones de hiperautomatización en empresas.

"Hiperautomatización" es un término que suena a folleto, así que conviene aterrizarlo. No significa automatizar una tarea suelta con una macro. Significa combinar varias tecnologías —inteligencia artificial, robótica, análisis de procesos, integración de sistemas— para automatizar un proceso de negocio de punta a punta, incluidas las partes que hasta ahora requerían criterio humano. Es la diferencia entre automatizar el envío de un correo y automatizar el circuito completo desde que entra un pedido hasta que se factura.

Estos son los datos principales de la convocatoria, según la ficha publicada por la propia agencia y la nota oficial del Principado:

ConceptoDato
ConvocatoriaProyectos de I+D+i para soluciones de hiperautomatización en empresas, 2026
GestionaAgencia Sekuens
Dotación4.000.000 € (presupuesto plurianual)
Plazo de solicitudDel 30 de mayo al 13 de julio de 2026
ModalidadProyectos colaborativos de investigación industrial o desarrollo experimental
Presupuesto subvencionable del proyectoEntre 100.000 € y 2.000.000 €
Presupuesto subvencionable por empresa y proyectoEntre 20.000 € y 1.000.000 €
Ayuda máxima por empresa en la convocatoria1.200.000 €
Periodo de ejecuciónPlurianual: se extiende más allá del ejercicio 2027 (fecha límite exacta, en las bases)
CofinanciaciónSusceptible de cofinanciación de la UE a través del Fondo de Transición Justa

El carácter plurianual del presupuesto conviene entenderlo bien porque condiciona la planificación: el Plan de Acción 2026 de Sekuens recoge que la convocatoria se lanza por 4.000.000 €, de los cuales 400.000 € van con cargo al presupuesto de 2026 y 3.600.000 € al de 2027. Traducido: el grueso del dinero se ejecuta el año que viene, y el calendario de tu proyecto tiene que ser coherente con eso.

La intensidad de la ayuda —el porcentaje del gasto que se subvenciona— depende del tamaño de la empresa y de la modalidad del proyecto:

Tamaño de empresaInvestigación industrialDesarrollo experimental
Pequeña80 %60 %
Mediana75 %50 %
Grande65 %40 %

Todos los datos de este artículo proceden de la documentación oficial disponible a 3 de junio de 2026, pero las bases reguladoras y la resolución de convocatoria son la única fuente que manda. Los plazos pueden ampliarse o modificarse, y los importes pueden ajustarse por resolución posterior. Antes de presentar nada, lee el texto completo en la ficha oficial de la ayuda en Sekuens y consulta tu caso con quien lleve la parte legal y fiscal de tu empresa.

Quién puede optar y quién no

Los beneficiarios son empresas válidamente constituidas, con centro de trabajo en Asturias y con personal por cuenta ajena. Quedan fuera los autónomos sin trabajadores, las entidades sin ánimo de lucro y los centros públicos de investigación como solicitantes.

Hay dos requisitos estructurales que descartan a mucha gente antes de empezar, y que conviene mirar el primer día:

  • Es una convocatoria colaborativa. Se exige la participación de al menos dos empresas, y al menos una de ellas tiene que ser pyme. No puedes presentarte en solitario.
  • Tiene que participar un organismo de investigación, público o privado, con al menos un 5 % del presupuesto del proyecto. Universidad, centro tecnológico, instituto de investigación.

Además, el proyecto tiene que encajar en dos marcos definidos en los anexos de la convocatoria: los retos de la Estrategia de Especialización Inteligente (S3) del Principado y las tecnologías consideradas STEP a nivel europeo.

Ese doble encaje no es un trámite. Es un filtro real de elegibilidad, y determina qué proyectos entran. Entre las áreas tecnológicas que la convocatoria contempla están la inteligencia artificial, la robótica, los semiconductores avanzados, las tecnologías cuánticas, la conectividad avanzada y los sistemas de detección; también renovables (solar, eólica terrestre y marina), baterías, bombas de calor, geotermia e hidrógeno; biotecnologías; y, como novedad de 2026, tecnologías de defensa.

En cuanto a gastos, la convocatoria admite personal dedicado al proyecto, materiales consumibles, colaboraciones externas, adquisición de patentes, protección de la propiedad industrial y costes indirectos calculados como un 15 % de los costes de personal.

Para dimensionar el orden de magnitud: la edición anterior de esta línea aprobó 25 proyectos desarrollados por 48 empresas, que movilizaron 21,1 millones de euros de inversión. El Plan de Acción 2026 fija como objetivo apoyar a 20 empresas en hiperautomatización este año.

El problema real: se solicita una idea, no un proyecto

Aquí empieza la parte útil.

Cuando una empresa mediana se entera de que hay una línea de ayudas para automatizar, la reacción habitual es buscar rápidamente algo que automatizar. Se convoca una reunión, alguien dice "podríamos meter IA en atención al cliente", se llama a un proveedor para que ponga un presupuesto, y se rellena la memoria en las dos semanas anteriores al cierre del plazo.

Ese proyecto puede llegar a presentarse. Lo que no suele conseguir es sostenerse. Y no por un defecto de forma, sino porque no existe: hay una intención, un proveedor y una cifra, pero no hay un proceso definido, ni una medición previa, ni un criterio para saber si al final funcionó.

Un proyecto de automatización que merece financiación pública —o, ya puestos, financiación propia— se apoya en cuatro pilares. Los cuatro se construyen antes de escribir la memoria, no después.

1. Un proceso concreto, no un departamento

"Automatizar operaciones" no es un proyecto. "Reducir el tiempo de tramitación de los albaranes de entrada desde su recepción hasta su registro en el ERP" sí lo es.

La prueba de fuego es sencilla: si no puedes dibujar el proceso en una pizarra con sus pasos, sus responsables, sus entradas y sus salidas, no lo conoces lo suficiente como para automatizarlo. Y si no lo conoces, cualquier presupuesto que pongas encima es una estimación al aire.

Lo que hay que tener escrito antes de nada:

  • Los pasos reales del proceso, no los del manual de calidad. Casi nunca coinciden.
  • Quién interviene en cada paso, con nombre de rol y número de personas.
  • El volumen: cuántas veces al día, a la semana o al mes ocurre.
  • Las excepciones: qué porcentaje de los casos se sale del camino feliz y qué se hace con ellos. Este dato es el que más proyectos hunde en la fase de ejecución cuando no se ha medido antes.
  • Los sistemas implicados y cómo se habla con ellos hoy.

2. La línea base, medida antes de tocar nada

Esto es lo que separa un proyecto evaluable de una declaración de intenciones, y es también lo que más se salta.

Si el objetivo es reducir el tiempo de tramitación, ¿cuánto tarda hoy? Si es reducir errores, ¿cuál es la tasa de error actual? Si es aumentar la capacidad sin ampliar plantilla, ¿cuántos expedientes por persona y día se procesan ahora?

La línea base tiene tres propiedades que hay que respetar:

  • Se mide antes de la intervención. Una vez has empezado a tocar el proceso, la referencia está contaminada y ya no la recuperas.
  • Se mide sobre un periodo representativo. Una semana de agosto no vale como referencia de un proceso con estacionalidad.
  • La firma alguien de negocio, no solo el equipo técnico. Si el responsable del área no reconoce la cifra como suya, no defenderá el resultado cuando llegue el momento.

Si al medir la línea base descubres que el proceso ya funciona razonablemente bien, has ganado dinero: acabas de evitar un proyecto de dos años sobre un problema que no lo era. Ese hallazgo también es un resultado válido.

3. Un criterio de éxito con umbral, fijado por escrito

Un objetivo sin umbral no es un objetivo. "Mejorar la eficiencia" siempre se cumple, porque cualquier resultado se puede presentar como una mejora.

La formulación que funciona tiene esta forma: "reducir el tiempo medio de tramitación de X de N minutos a M minutos sobre el volumen habitual, manteniendo la tasa de error por debajo de E, medido en un periodo de P semanas".

Fíjate en que hay cuatro elementos: la métrica, el umbral, la restricción que impide hacer trampa (mejorar velocidad empeorando calidad) y la ventana de medición. Con eso, dentro de dieciocho meses cualquiera puede abrir el documento y decir si el proyecto ha funcionado o no. Sin eso, la conversación será una opinión.

En el blog tenemos un framework de validación de casos de uso de IA en 4 semanas que encaja exactamente aquí. Está pensado como paso previo a comprometer una inversión grande, y produce justo los materiales que necesitas para una solicitud seria: definición del problema, línea base, prueba técnica con datos reales, validación con usuarios y una decisión razonada. Cuatro semanas antes del plazo son cuatro semanas bien invertidas.

4. La fase de explotación, no solo la de implantación

Este es el pilar que más proyectos de automatización entierra a medio plazo, y el que menos aparece en las memorias.

Un sistema automatizado no termina el día que se pone en marcha. A partir de ese día empieza lo caro: alguien tiene que vigilar que siga funcionando, revisar los casos que el sistema marca como dudosos, actualizar las reglas cuando cambia un proveedor o una normativa, y responder cuando el resultado no es el esperado. Si eso no está previsto —con nombre, tiempo asignado y presupuesto—, el sistema se degrada en silencio hasta que alguien vuelve a hacerlo a mano "solo esta vez".

Preguntas que hay que responder antes de solicitar, no después de implantar:

  • ¿Quién es el propietario del sistema una vez esté en producción?
  • ¿Cuánto tiempo semanal de una persona real consume su supervisión?
  • ¿Qué pasa cuando el sistema no está seguro? ¿Escala a un humano, se para, o decide igualmente?
  • ¿Cómo se detecta que el rendimiento ha caído? ¿Hay una métrica vigilada o nos enteraremos por una queja?
  • ¿Qué ocurre si el proveedor tecnológico cambia condiciones, precios o deja de dar servicio?

Un proyecto que contesta estas cinco preguntas transmite algo que ninguna memoria bien redactada consigue disimular: que quien lo firma ha operado sistemas antes. Y también encaja mejor con una convocatoria cuya ejecución se extiende más allá del ejercicio 2027: no se financia una instalación, se financia algo que tiene que seguir vivo al final del periodo.

Cómo se organiza el tiempo que queda

A 3 de junio quedan unas seis semanas hasta el cierre. Es tiempo suficiente si se ordena, y no lo es si se deja la parte de coordinación para el final. Un reparto realista:

BloqueQué se hace
Semana 1Leer las bases completas. Verificar elegibilidad: centro de trabajo, plantilla, encaje en S3 y tecnologías del anexo
Semanas 1-2Cerrar socios: la segunda empresa y el organismo de investigación. Es lo que más tarda y no depende de ti
Semanas 2-3Definir el proceso y medir la línea base sobre datos reales
Semanas 3-4Fijar métricas, umbrales y plan de trabajo por paquetes para todo el periodo
Semanas 4-5Presupuesto por partidas y por socio, coherente con las anualidades
Semana 6Redacción final, documentación administrativa y presentación telemática con margen

Dos avisos prácticos. El primero: la búsqueda de socios es el cuello de botella real. Una universidad o un centro tecnológico necesita tiempo interno para comprometer horas y firmar, y si empiezas esa conversación la última semana, no llegas. El segundo: no presentes el último día. El plazo cierra el 13 de julio, pero estas convocatorias suelen fijar una hora de corte a media jornada en la sede electrónica, así que comprueba el momento exacto en el texto de la convocatoria y presenta con días de margen. Las sedes electrónicas tienen mal día precisamente cuando todo el mundo presenta a la vez.

Presentar bien no garantiza obtener la ayuda. Es una convocatoria en concurrencia competitiva: se comparan proyectos entre sí y hay más solicitudes que presupuesto. Prepara el proyecto para que tenga sentido aunque la resolución sea desfavorable; si solo se sostiene con la subvención, probablemente no era un buen proyecto.

El contexto: no es una ayuda suelta

Merece la pena situar esta convocatoria en un marco más amplio, porque cambia cómo la lees.

El 9 de abril de 2026, el Gobierno de Asturias impulsó una nueva etapa del Asturias Digital Innovation Hub (AsDIH) con un presupuesto cercano a 1,9 millones de euros y el objetivo de prestar servicio a más de 160 empresas y entidades mediante formación, acompañamiento especializado y servicios de ensayo y experimentación. El hub, coordinado por Sekuens e integrado en la red europea de European Digital Innovation Hubs, había movilizado en sus tres primeros años 18,6 millones de euros de inversión pública y privada y atendido a más de 360 empresas.

Es decir: hay una convocatoria de ayudas para financiar proyectos, y hay una estructura pensada para ayudarte a llegar hasta ellos. Si tu empresa todavía no tiene claro qué automatizar, el sitio por el que empezar no es el formulario de solicitud.

Errores que se repiten cada convocatoria

Por orden de frecuencia, según lo que se ve una y otra vez:

  • Empezar por la tecnología. "Queremos usar IA" no es un punto de partida; es una respuesta buscando pregunta.
  • Presupuestar sobre una idea. Sin proceso definido ni volúmenes medidos, la cifra es arbitraria y se nota.
  • Dejar los socios para el final. Es lo que menos controlas y lo que más tarda.
  • Confundir digitalizar con automatizar. Comprar licencias de software no es un proyecto de I+D+i, y esta convocatoria es de investigación industrial o desarrollo experimental.
  • No prever quién opera el sistema después. Un proyecto sin fase de explotación es un proyecto que caduca.
  • Ignorar las excepciones del proceso. El 15 % de casos raros consume el 80 % del esfuerzo de desarrollo.
  • Diseñar sin los usuarios finales. Si quienes van a convivir con el sistema lo ven por primera vez cuando está terminado, lo rechazarán.

Sobre este último punto, el trabajo previo de integración importa más de lo que parece: automatizar un proceso casi siempre implica hacer hablar a sistemas que ya están en producción, y ahí es donde se van los plazos. Lo desarrollamos en el artículo sobre cómo integrar IA en el software que ya tienes.

Conclusión

La convocatoria de hiperautomatización de Sekuens pone 4 millones de euros sobre la mesa, con un plazo abierto hasta el 13 de julio de 2026 y una ejecución que se extiende más allá de 2027. Es una oportunidad real para el tejido industrial asturiano, y está diseñada para proyectos ambiciosos y colaborativos, no para compras de software.

Lo que decide el resultado no es la redacción de la memoria. Es lo que hay debajo: un proceso concreto que conoces bien, una línea base medida antes de tocar nada, un criterio de éxito con umbral escrito de antemano y un plan de explotación que contempla quién sostiene el sistema cuando el proyecto ya no sea noticia. Ese trabajo tiene valor con subvención y sin ella, y por eso es el que hay que hacer primero.

En Lin-ia trabajamos desde Oviedo con empresas asturianas en proyectos de automatización e integración de IA, así que este tipo de convocatorias nos toca de cerca. Si estás valorando presentarte y lo que te falta es precisamente esa parte —definir el proceso, medir la línea base y dejar el criterio de éxito por escrito—, escríbenos y lo miramos sin compromiso. Y para lo demás, insistimos: las bases oficiales mandan, y para las cuestiones fiscales y jurídicas de la solicitud, consulta con tu asesoría.

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